Siete efectos secundarios después de tener relaciones que no habías notado y que nadie te ha dicho que existen.

Nuestro cuerpo, actúa como un elemento sustancial, proveedor de variados y bien gratificantes beneficios, cada vez que recibe un encuentro íntimo. Realmente las consecuencias de tener sexo son más increíbles de lo comúnmente ya sabido. Las relaciones sexuales proveen no sólo una descarga de placer a nuestro cuerpo, sino que también cada respuesta sexual humana logra estimular y producir otros aspectos de gran relevancia para mejorar la salud y la apariencia de sus practicantes.

Tener relaciones sexuales es un acto muy común y normal entre parejas y existen infinidad de formas de hacerlo, lo que ayuda a que nunca se caiga en la monotonía y el aburrimiento, pero es importante recordar que debe hacerse con precaución y de mutuo acuerdo. Sin embargo, hay una serie de efectos secundarios del sexo. Sí, como lo lees, están ahí y son más comunes de lo que piensas. El día de hoy hablaremos sobre 23 de ellos y, para darte un adelanto, debes saber que uno de ellos  es que tus pechos aumentan de tamaño.

1. Sientes menos ansiedad

Tener múltiples experiencias sexuales a diario durante un período de dos semanas consiguen reducir drásticamente la liberación de cortisol (la hormona del estrés) y la liberación de esta y otras hormonas permiten el aumento del hipocampo, la parte del cerebro que ayuda a regular el estrés. Entonces, si te sientes muy estresado, ya sabes que un encuentro sexual, saludable y consensuado te ayudará mucho.

2. El sentido del olfato se vuelve mucho mejor

¿Has notado que tu sentido del olfato mejora en grande después de tener relaciones sexuales? Esto tiene una explicación. Un estudio publicado en Biological Psychology en 2006 reveló que tener un orgasmo aumenta los niveles de prolactina en el cuerpo, lo que aumenta el crecimiento de nuevas neuronas en el bulbo olfativo (la parte del cerebro que maneja el olor). Así que, si de repente sientes ganas de ir a oler flores después del sexo, ya sabes cuál es la razón. Este es igualmente un buen momento para comer algo que te guste, debido a que el sentido del gusto es fuertemente influenciado por el olfato.

3. Podrías sentir cólicos en el útero

¿Alguna vez has tenido la sensación de calambres como los de tu período después de tener sexo? Si es así, no te alarmes, muchas mujeres experimentan una liberación de oxitocina, una hormona que provoca contracciones uterinas y que podrían confundirse con dolor de estómago después de tener un encuentro sexual. Este dolor no es causa de preocupación si sólo lo sientes de vez en cuando, pero si es algo recurrente, lo más recomendable es que visites a tu médico, pues es posible que se trate de otro problema de salud.

Sin embargo, el sexo mitiga los dolores del tedioso Síndrome Pre Menstrual (SPM)

Al estimular la generación de estrógeno y con la estimulación del punto G aumenta el umbral del dolor en las mujeres, lo que las hace capaces de soportar hasta el doble del dolor. La investigación lo avala: De acuerdo con imágenes de resonancias magnéticas, con la estimulación sexual se envían señales al cerebro para interrumpir las vías nerviosas transmisoras del dolor por unos minutos, mediante la liberación de endorfinas y corticoesteroides.

4. “Es que… necesito ir”

Si sientes una fuerte necesidad de ir al baño después de tener relaciones sexuales (y no se trata sólo de ir para hacer pipí, lo cual por cierto deberías hacer después de tener relaciones sexuales para prevenir las ITU) podría deberse simplemente al contacto del semen de tu chico con tu vagina. Básicamente, hay un compuesto en el semen que, según estudios, induce cólicos y diarrea cuando entra en contacto con la vagina. Aunque esto tiene una solución y es muy simple…¿sabes cuál es? ¡Sí, usar condón! Si aún no te has animado a usarlos, esta podría ser una buena razón para empezar a hacerlo.

5. Te invade un sentimiento de tristeza después de tener sexo

No se supone que el sexo te deprima, al contrario, este sirve para inducir euforia o algo parecido que te hace sentir bien. Sin embargo, es muy probable que alguna vez hayas experimentado una fuerte sensación de tristeza. Esto se debe a una condición llamada “disforia post-coital” que, en pocas palabras, significa sentirse deprimido o vacío después del sexo. Pero no te sientas mal, esto es muy común (46% de las mujeres dijeron que lo experimentaron en 2015) y no quiere decir que hayas hecho algo mal, o que sientas temor de ser abandonada. De hecho, los científicos lo atribuyen al hecho de que las hormonas que te hacen sentir bien y que se liberan durante el sexo se detienen súbitamente después de este.

El simple hecho de estar en contacto piel con piel reduce la ansiedad

Reduce el estrés y deja a un lado los sentimientos de soledad y tristeza. El sexo ayuda a desaparecer la fobia social, ya que relaja y provee de seguridad a la persona.

6. Sientes tus senos inflamados

De acuerdo con los resultados expuestos por algunos estudios que se han realizado sobre la excitación sexual, los senos de la mayoría de las mujeres aumentan de tamaño durante el sexo, se vuelven aproximadamente un 20 o 25% más grandes. También puedes sentir una ligera inflamación en tus areolas, lo que hará que tus senos luzcan bastante diferentes a lo que son normalmente. Obviamente, volverán a tener su tamaño normal después del sexo, pero si te gusta presumir de tener pechos un poco más grandes, no te preocupes, esto sin duda sucede durante el sexo.

7. Sí, tu vagina se expande

No solo tus senos se hinchan, sino que con la excitación tu vagina también se expande. Esto se debe a que la sangre fluye al área genital cuando se está excitada, y dicha sensación provoca que dos tercios superiores de la vagina se alarguen. Por supuesto, y al igual que ocurre con los senos, esto no es algo permanente. Tu vagina volverá a su estado normal después del sexo.

¡Pero hay una buena noticia chicas! El sexo suaviza el tracto vaginal

Y gracias a las feromonas liberadas durante cada acto sexual, las personas se hacen más atrayentes para el sexo opuesto. Con cada acto, gracias a la respuesta sexual humana, se aumenta el deseo, y es por esto que entre más sexo tengamos, más ganas existen de repetirlo.

Y existen muchos otros beneficios…

Además, el sexo tiene un efecto potencial en la cura y cicatrización de heridas, gracias una vez más a la oxitocina. Se reduce la tensión de los vasos sanguíneos cerebrales, lo que mitiga el dolor de cabeza, reduce la presión sanguínea, evitando la hipertensión arterial. ¿Lo sabías?