Las 15 normas de la realeza que Meghan Markle deberá obedecer a partir de ahora

El pasado fin de semana, se casaron la americana Meghan Markle y el príncipe Harry haciendo que su vida cambiase para siempre, especialmente la de ella, debido a todos los eventos a los que debería asistir y todas las obligaciones que pasa a tener a partir de ahora.

La mayoría de nosotrxs vemos lo bueno de esa relación, es decir, pensamos que tiene la vida solucionada y que todo serán lujos y paseos por el parque mientras saludan con la mano, pero nos olvidamos de todos los deberes y normas que deben cumplir. Aunque ninguno de ellos es tan duro como tener que realizar un trabajo normal, a continuación os los explicamos para que podáis juzgarlo vosotrxs mismxs.

Prohibidas las selfies

Durante el primer evento oficial junto al príncipe, la actriz reveló que ya no se podrá hacer selfies con sus fans. Para animar a que la gente haga contacto visual con la realeza en vez de darles la espalda, se prohibieron los autorretratos con el móvil para la realeza.

Nada de autógrafos

Los seguidores de Suits deberán aguantarse las ganas de pedirle la firma a la duquesa. A partir de ahora deberá limitarse a los documentos reales o, como mucho, libros de visita como los que se dejan en la cima de las montañas.

Se han terminado las redes sociales

Eso explica porque su blog personal y su Instagram desaparecieron el año pasado. Meghan no puede tener su propia cuenta en ninguna red social y todo viene gestionado “desde arriba”.

Prohibidas las uñas oscuras

Por algún motivo que se desconoce, la familia real tiene vetados los colores oscuros para las uñas. De hecho, durante la boda las llevó del color favorito de la reina.

No se puede viajar sin ropa de luto

Desde que la entonces princesa Elisabeth y el príncipe Philip se vieran obligados a asistir con ropa de calle al funeral del rey George, se obliga a la realeza a llevar encima ropa de luto siempre que viajen por si hay algún “imprevisto”.

La reverencia

Por informal que sea la ocasión, es obligatorio hacer una reverencia a la reina o a cualquier persona de la realeza que tenga un título superior al tuyo.

Nada de minifaldas

Una o dos pulgadas de falda por encima de la rodilla y te ganarás una mirada asesina de la reina. Así que seguramente Meghan deba hacer un repaso a su armario para ver con qué se puede quedar.

Cruzar las piernas

Está prohibido cruzar las piernas. Para evitar hacer “menspreading” (es decir, abrir las piernas), una puede recurrir a lo que se conoce como “la inclinación de la duquesa”, un movimiento que Lady Di usaba para posar en las fotos cuando estaba sentada.

No a los zapatos de cuña

No hay ningún motivo protocolario que impida llevarlos pero, por lo visto, la reina los odia. Así que mejor no llevárselos, sobre todo delante de su presencia.

La cena es a las 8:30

La reina es famosa por seguir de forma estricta su horario real, con lo cual es bastante posible que a Meghan le toque seguir su estela.

Prohibido escoger silla

Da igual con quién haya hecho buenas migas Meghan, su sitio en las reuniones siempre estará al lado del príncipe Harry.

No comes antes ni después de la reina

Es especialmente importante ser puntual a la cena. Nadie tiene que empezar a comer antes que lo haga la matriarca y, sobre todo, todo el mundo debe estar atento a cuando para de comer porque, en ese momento, la cena ha terminado para todos.

Lo mismo pasa con la hora de dormir, nadie puede irse a la cama antes de que lo haga la reina, por suerte Elisabeth no está para muchos trotes y suele irse a descansar bastante pronto.

Prohibido el Monopoly

Se debe a lo adictivo y conflictivo que es el juego, algo que reveló el príncipe Andrew cuando le regalaron uno en un evento.

El meñique

La hora del té es algo muy vinculado con los ingleses y con la realeza. Precisamente por eso hay ciertas normas para coger la taza y, entre otras cosas, está prohibido tener el dedo pequeño sobresaliendo y tieso como si fuese una antena de televisión.

Marisco

Esta es una tradición muy antigua que prohíbe a la realeza a comer marisco para evitar el envenenamiento. No toda la familia lo sigue a rajatabla, pero la reina lo seguirá haciendo hasta el día en que muera.