Fue noticia porque vendía su virginidad por 2 MILL.€ y ahora revela que era una estafa

Internet nos ha acostumbrado, para bien o para mal, a no escandalizarnos ante (casi) absolutamente nada. Navegamos por la red, pasando nuestros ojos de aquí para allá y son muy pocas cosas las que llaman nuestra atención. La gran cantidad de contenidos que consumimos nos ha vuelto insensibles y, quizás por ello, no nos damos cuenta de la importancia de algunas de las cosas que pasan a nuestro alrededor.

Llevamos ya un tiempo hablando sobre una especie de ‘moda’ que consiste en que, algunas jóvenes, por un motivo u otro, deciden vender su virginidad al mejor postor. Acostumbran a hacerlo a través de algunas agencias que, en los últimos tiempos, se han hecho muy populares.

Unas recientes declaraciones de una chica que había intentado vender su virginidad por dos millones de dólares, se confiesa y explica que todo se trataba de un montaje y que esta es solo una técnica de este tipo de empresas para fomentar el tráfico de mujeres y conseguir trabajadoras para burdeles de lujo.

Cinderella Escorts es una de estas organizaciones encargadas de buscar y subastar la virginidad de jóvenes para que millonarios puedan pujar por ellas. Hace unos meses, Alexandra Kefren, de 19 años, se hizo famosa a raíz de que esta agencia le buscase ‘un comprador’. Kefren afirmaba que quería vender su virginidad por dos millones de euros a un completo desconocido gracias a la anteriormente mencionada agencia y apareció en un montón de diarios anunciándolo.

Kefren, ahora, afirma que todo esto fue una farsa. La historia era mentira y ella no estaba vendiendo nada. Según sus propias palabras, fue una idea de Jan Zakobielski, el encargado de Cinderella Escorts por aquel entonces. Su intención era que esta historia alentase a otras mujeres a hacer lo mismo y vender sus virginidades. Más tarde y tras convencerlas, las llevaría a un burdel en Atenas y las obligaría a prostituirse.

El CEO de Cinderella Escorts me llamó y me ofreció la oportunidad de ser una ‘supermodelo‘. Según él, con la repercusión que tendría esta noticia, marcas como Gucci o Channel se pondrían en contacto conmigo”.

“Después de aparecer en televisión y en todos los medios, la cosa se enfrió por completo y Jan Zakobielski se olvidó por totalmente de mí. Lo que pasa en el Reino Unido, se queda en el Reino Unido, y desde que saltaron todas esas noticias, mi vida se ha visto completamente arruinada”, explicaba Kefren

“Ahora solo recibo mensajes de odio y comentarios despectivos al respecto. Cinderella Escorts quería conseguir publicidad a mi costa y lo que hicieron fue engañarme. Cuando salí en televisión, me hicieron memorizarme una historia falsa con la que, supuestamente, yo tenía que dar lástima, para que la gente empatizara conmigo”.

“El plan, en principio, era que yo tendría una carrera como modelo y ellos tendrían publicidad para su agencia. Pero todo era una mentira”.

Kefren también explica que, entre algunas de las condiciones que puso para aceptar el trato, era que no se diese su verdadero nombre ni la dirección de su domicilio actual, pero todo esto quedó en papel mojado cuando, sin explicación alguna, todo se filtró a la prensa.

Para ella, lo peor de todo esto fue su vida quedase arruinada a cambio de nada. Ella solo quería algo de publicidad para despegar su carrera como modelo y, lo que obtuvo a cambio, fue la peor fama a la que podía aspirar, todo mientras la empresa que provocó todo esto le daba la espalda.

Aquí os dejamos la entrevista completa en la que podéis ver, con mayor detalle, todo lo que aquí os contamos: