El mejor escort del mundo no es más que sólo un pene de 25 cm…

‘Soy más que solo un pene. Doy lo mejor de mí en todas mis citas para satisfacer a mis clientes en todo sentido’.

“Esto es lo que soy”, dijo Rocco Steele, el recién coronado Mr. International Escort 2015. “Y esto es lo que obtienes cuando me contratas: una persona genuina que hace todo para que tengas una experiencia de calidad. No pendejadas. Obtienes al verdadero yo”.

El mes pasado, un grupo de hombres muy guapos desfiló en el escenario del hotel OutNYC en Manhattan. Más de 10 escorts semidesnudos compitieron en los premios Hookies, que son como “los premios Óscar de los escorts”, en 17 categorías que iban desde el mejor culo, el más bonito y el más pervertido hasta el mejor vestido, el mejor promocionado, etcétera. Los escorts de todo el mundo bromearon con la presentadora drag queen Alaska Thunderfuck, respondieron algunas preguntas para evaluar sus habilidades, mostraron un poco de pito y presumieron el resto de sus atributos frente al público de 1500 personas y otros miles de televidentes.

Los premios Hookies se realizan gracias a Rentboy.com, una página famosa que ha conectado escorts con clientes entusiastas y generalmente gays desde hace 20 años. Alrededor de 60 mil visitantes al día entran a Rentboy en todo el mundo buscando al hombre de sus sueños, de todas las edades, tamaños, estilos y tipos de cuerpo. Los Hookies son una celebración ostentosa para la comunidad de sementales de la página. “Es como la película Showgirls combinada con testosterona”, dijo Sean Van Sant, el director de marketing de Rentboy, para VICE después de la ceremonia. Los usuarios votan en línea por su escort favorito para ayudarlo a ganar el primer lugar.

Este año fue una experiencia inolvidable. El primer lugar fue para Rocco Steele, un escort de 45 años con un cuerpo musculoso, un gran corte de cabello, un título en derecho y mucha experiencia en el marketing visual y el desarrollo de producto.

Ah y un pene de 25 cm. (También ganó el premio al “mejor pito”.)

El escort de tiempo completo y actor porno lleva apenas medio año en la industria y ya es todo un éxito. Pero no fue por casualidad. En realidad, es resultado de un combinación de confianza en sí mismo, promoción en las redes sociales, videos porno gratis y un muy buen plan de marketing. Muchos escorts son muy cultos y saben cómo funciona el mercado. Últimamente, los instintos de branding profesional son un factor importante en este campo que es cada vez más grande. La verdadera medida de un escort está en su Twitter.

No, no, no. Odio cuando dicen que me prostituyo. Es denigrante. Y ‘trabajador sexual’ es peor. Se parece mucho a ‘traficante sexual’. Es demasiado frío. Suena como si estuviera preparando a alguien para una cirugía.

Steele es el arquetipo de daddy. Tiene una voz grave y es dominante, está cubierto de tatuales y hace porno sucio. Pero también puede ser un acompañante adorable de ojos azules para esa noche de gala y algo más cuando las negociaciones continúen en la habitación. Como dice en su perfil de Rentboy: “No acepto dinero a cambio de actos sexuales. Solo recibo contribuciones por mi tiempo. Lo que sea que pase durante ese tiempo es una decisión entre dos adultos”.

Con la tarifa actual de Steele en 350 dólares la hora, dichas negociaciones pueden ser muy caras, aunque también está la opción de pagar 1500 dólares por toda la noche. La tarifa tan alta “es un filtro que ahuyenta a los más excéntricos”, explicó. Y aunque es obvio que nadie contrata a Steele para resolver ecuaciones matemáticas, este noble gigoló odia la palabra “prostitución”.

“No, no, no. Odio cuando dicen que me prostituyo”, dijo. “Es denigrante. Y ‘trabajador sexual’ es peor. Se parece mucho a ‘traficante sexual’. Es demasiado frío. Suena como si estuviera preparando a alguien para una cirugía”.

“No me molesta la gente que se considera eso”, continuó. “Pero yo soy un escort. Soy más que solo un pene. Doy lo mejor de mí en cada cita para satisfacer a mis clientes en todo sentido”.

Y con eso se refiere a todo, desde cucharear con ternura hasta sesiones de terapia amateur. Por lo visto, mucha gente solo contrata escorts para tener alguien con quien platicar. Solo no hay que criticar el decoro de Steele. “La única vez que tuve que cancelar una cita fue cuando un cliente llegó y se puso a criticar mi departamento. Tuve que correrlo”.

En muchos sentidos, Steele es una anomalía en el trepidante y acelerado mundo de los escorts. En primer lugar están sus hábitos. “Esto me hace sonar aburrido”, dijo riendo y un poco avergonzado. “Pero no tomo, no me drogo y no me gusta estar de fiesta toda la noche. Me gusta dormirme temprano. La mayoría de mis citas son encuentros a la hora del almuerzo con empresarios que quieren un descanso de sus esposas, esposos, novias, lo que sea, o que simplemente buscan algo nuevo. A diferencia de la mayoría de los escorts, yo normalmente solo programo una cita al día”.

Steele dice que su estilo de vida saludable se debe a su edad, otro punto a su favor. Rentboy ofrece algunos escorts de 60 y tantos —y Steele está muy lejos de ser un viejo decrépito— pero el rango de edad promedio en la página es de entre 25 años y 30 años. “Cuando empecé a trabajar en este campo, estaba muy nervioso por las canas, las arrugas y el hecho de que no tenía el cuerpo perfecto de un joven. Pero llegó un momento en el que tuve que aceptarlo. No ser un chico de veintitantos y haber pasado mi etapa fiestera en la década de los 90 significa que soy más centrado y menos voluble. Acepté la imagen de ‘daddy’ y la gente respondió bien”.

Ahora que la sexualidad fluida y los escorts profesionales son más aceptables en la sociedad, y que la economía está tan mal, cada vez han más hombres de todos los estratos sociales que recurren a páginas como Rentboy para ganarse la vida. Eso fue lo que atrajo a Steele desde un principio. Steele renunció a su empleo corporativo hace unos años (“odiaba tener que responderle a novatos de veintitantos”) y empezó a aceptar clientes de Rentboy entre sus proyectos freelance. Un novio le sugirió que probara suerte como escort y un encuentro inspirador con un cliente mayor consolidó su nueva carrera, que según Steele, ha sido “económicamente exitosa”.

Fue ahí cuando Steele puso en práctica su conocimiento en marketing y desarrollo de marca. Entró a las redes sociales con la mentalidad de un vendedor, perfeccionó su imagen y, en poco tiempo, ya tenía un número considerable de seguidores. “Antes de internet, comprabas una revista gay y lo único que tenías de una persona era su foto. Ahora el público busca una narrativa, quiere saber sobre tu vida, qué pasa detrás de escenas, etcétera. Hay muchas piezas del rompecabezas que puedes llenar contando tu historia”. Al hablar con Steele, uno se imagina un mundo nuevo de transmisiones las 24 horas del día sobre “momentos de la vida de un escort” vía Periscope o Meerkat.

¿Cuál es el mejor truco de marketing de Steele? El porno. Los escorts que se promocionan por internet han usado escenas porno como tarjetas de presentación desde hace mucho tiempo. Al igual que los músicos, los escorts saben que los productos grabados ayudan a alimentar el deseo de ir a los shows en vivo, que es donde está el dinero. Pero la distribución y el acceso siempre ha sido un problema. La mayoría de las estrellas porno firman un contrato de exclusividad con estudios importantes y esos estudios hacen todo para proteger su propiedad y evitar que aparezca en páginas porno gratis, que obviamente tienen mucho más visitas que los portales pay-per-view. Y no puedes simplemente subir un video de doble penetración anal en YouTube.

Y aun así, hace unos meses, muchas de sus escenas aparecieron en páginas porno gratuitas. Una avalancha de Rocco se apoderó de la web gay. Steele encontró un vacío legal en el dominio de los estudios grandes. Después de trabajar como actor freelance con varios estudios porno que estaban empezando en Europa y Estados Unidos —estudios que no tenían los recursos para estar monitoreando las páginas porno gratuitas constantemente y exigir que borraran su contenido—, Steele vio cómo sus videos pirateados empezaron a circular por internet a un ritmo frenético.

“Al principio traté de que los bajaran pero hay demasiadas páginas gratuitas”, señaló. “Era como jugar whack-a-mole. Después pensé, Ok, ¿qué se puede hacer? Y me di cuenta de que todos estaban hablando de mí. El hecho de que la gente tuviera acceso a mis videos hizo que mi nombre se diera a conocer y tuviera un alcance que de otra forma jamás habría podido lograr”.

En la mayoría de las escenas porno, las coestrellas son chicos jóvenes que resaltan la fisionomía de daddy que caracteriza a Steele. “A veces creo que fui demasiado lejos”, dijo Steele entre risas. “Y hay algunas escenas que me dan risa de solo verlas por la falta de química, la pala producción o por mis propios nervios. Me moría de miedo cuando empecé a hacer porno. Nunca me vi a mí mismo como alguien que podría hacer porno. En realidad soy muy tímido.”Pero después pensé, Hey, a mi edad, es probable que solo me quede un par de años en esta industria . ¿Por qué no hacer mi mejor esfuerzo? Y heme aquí”.