El antes y después de una adolescente que demuestra lo que es una depresión con toda su crudeza

La depresión es una enfermedad que se caracteriza por una profunda tristeza, decaimiento anímico, baja autoestima, pérdida de interés por todo y disminución de las funciones psíquicas. Una enfermedad que se ha convertido en la epidemia del siglo XXI, y sólo en Estados Unidos se calcula que más de 19 millones de personas pueden padecerla. Existen muchas causas, incluyendo factores genéticos, biológicos, ambientales y psicológicos. La enfermedad puede comenzar a cualquier edad, pero suele dar sus primeros síntomas en la juventud o en adultos jóvenes.

La depresión suele tener importantes consecuencias sociales, laborales y personales para las personas que la sufren, y no, no se soluciona con libros de autoayuda ni con “querer ponerse bien”. La única manera de salir del hoyo donde te mete esta enfermedad es acudir a un especialista.

Una peluquera de de Iowa, Estados Unidos, ha publicado en su cuenta personal de Facebook la historia de una joven de 16 años que acudió a su establecimiento antes de las fotografías oficiales del instituto. Lo que no sabía Kayley Olsson, que así se llama la peluquera, es que la joven padecía desde hace años una grave depresión que, en ocasiones, le hacía sentirse tan mal que ni podía cepillarse el pelo.

Olsson pasó 13 horas arreglando su cabello y compartió fotografías del antes y del después de la joven con este texto:

“Hoy he tenido una de las experiencias más duras con un cliente. Vino una chica de 16 años que llevaba años lidiando con una depresión severa. Había llegado al punto de que se sentía tan mal y tan inútil que ni podía peinarse. Me contó que sólo se levantaba para ir al baño. 

Cuando entró nos dijo ‘Cortadlo todo, no puedo soportar el dolor de desenredarlo’. Se llamó inútil por ello. Me rompió el corazón e intentamos todo lo que pudimos para salvar su pelo. Voy a sonreír para la foto del instituto, habéis hecho que me sienta yo misma de nuevo. 

La salud mental importa, afecta a personas de todo el mundo y de todas las edades. Padres, tomáosla en serio, no empujéis a los chicos y les digáis que superen algo que no pueden. Un niño nunca debería sentirse tan inútil que ni siquiera quiera peinarse.

Después de estar aquí ocho horas ayer y cinco hoy, por fin hemos hecho que esta chica tan guapa sonría y que sienta que SÍ vale”. 

Aquí puedes ver el antes de la joven.

Y aquí el después de más de 13 horas de peluquería. Bravo.